La primera cita del día la teníamos cinco horas después, pero como era muy importante, no había lugar a retratos ni apreturas, y como casi siempre, nos tocó esperar a nosotros, monitores y expedicionarios. Estaba prevista la recepción oficial por parte del presidente de la República de Panamá, Martín Torrijos, y la primera dama Vivian Fernández de Torrijos. Y así fue.
A las once, hora española, puntual a su cita, salió Martín Torrijos del Palacio presidencial Las Garzas, en pleno centro del casco antiguo de la capital, para saludarnos y hacerse unas fotos. El clima fue cordial y cercano, y los monitores tuvimos la gran oportunidad de hacernos una foto con él. Yo le di la mano, y con la “caradura” habitual que me caracteriza, y después de asustarse al verlas, le explique que las marcas de tinte en ellas eran fruto de nuestra interacción con la población emberá de San Juan de Pequení. “Esto son manos emberás presidente. Todo un placer saludarle”, le dije.

Martín, es hijo de Omar Torrijos, el más aclamado y célebre presidente que ha tenido el país. Benefactor del traspaso del Canal de Panamá y otras propiedades que explotaban los americanos (hecho oficial en el celebre Tratado Torrijos-Carter). Es decir, el presidente con el que lo panameños recuperaron lo que era suyo.
En ciudad de Panamá a siete de julio de 2008
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