jueves, 23 de abril de 2009

Día 1: Caídas, más caídas y alguna bajda

Un buen desayuno mañanero augura un día largo y completo. Pan recién hecho aderezado con tomate, aceite e ingredientes al gusto. Zumos, leche y mucha azúcar, necesaria como reserva para la montaña. Bien pertrechos para el frío, que esta mañana acecha sin llegar a declararse, comenzamos la subida; primero en coche, hasta la estación, y una vez todo colocado en su sitio, a las pistas.




El primer día elegimos el sector de Pal, una de las zonas que componen la estación de Vallnord (http://es.vallnord.com/). Ésta se divide en dos:


SECTOR PAL ARINSAL
Está a 5 Km. de Andorra la Vella.Su cota mínima y máxima es de 1.550 m y 2.560 m respectivamente. Consta de 1.010 m de desnivel, 63 Km. de pistas que se agrupan en 7 verdes, 15 azules, 16 rojas y 4 negras con un total de 42 pistas. Tiene 1 Free-Style Area, 2 Free-Ride Area,1 Freestart Area y 1 Slalom Area. Tiene un total de 31 remontadores.

SECTOR ARCALÍS
Está a 22 Km. de Andorra la Vella. Su cota mínima y máxima es de 1.940 m y 2.625 m respectivamente.Consta de 685 m de desnivel, 28,5 Km. de pistas que se agrupan en 6 verdes, 7 azules, 11 rojas y 2 negras con un total de 26 pistas. Tiene un total de 13 remontadores. Tiene 1 Snow Park, 4 Free-Ride Area,1 pista para trineos, 1 circuito para raquetas de nieve y 1 circuito para motos de nieve.


Desde mi primera estancia, en el viaje de fin de curso de 4 º de ESO en Sierra Nevada, en la que aprendí a usar la cuña y el paralelo descendiendo por las laderas, mucho ha llovido, o nevado, mejor dicho. Lo noté nada más ponerme las botas. En el esquí, un deporte muy completo y divertido, pero también arriesgado, la sensibilidad, creo, desde mi más sincera ignorancia, es vital. Hay que sentirse seguro sobre los esquíes, hay que sentirse sereno sobre la pista. Y en esas estuvimos más de medio día, cogiendo confianza, con la inestimable ayuda y paciencia, mucha paciencia, de mis amigos. Al final sus frutos fueron dando sus efectos, pero no sin antes haber aprendido mil veces a caerme, y lo que es más importante, a levantarse.





Viernes 12 de diciembre de 2008

domingo, 19 de abril de 2009

Día 0: reencuentro con los amigos en el principado

Es jueves, y siempre, a no ser que el calendario lo marque en rojo, toca ir a trabajar. Hoy no ha sido distinto. Pero a cuando han dado las seis, maleta a cuesta, he enfilado el recorrido que lleva al aeropuerto, el lugar desde donde parten horas de trabajo, idas y venidas en busca de familiares alejados, sueños, destinos exóticos o el reencuentro con unos amigos. En esta ocasión, esta era mi razón; La excusa, esquiar un fin de semana en las magníficas pistas de la estación de Valdnord, en el Principado de Andorra.


Antes de partir al país vecino, la unión con el equipo, fue en el aeropuerto del Prat de Barcelona. Edu y Adri componen, junto a este servidor, el tandem viajero, que después de un largo periodo de sequía viajera grupal, se vuelve a unir. El anfitrión, Edu, pronto, después de poner a punto todos los esquíes, botas, etc., pone rumbo desde la capital condal a su casa andorrana, situada en Ordino. Una breve parada para estirar las piernas, y la frontera, adornada con algunos guardias civiles a modo de recuerdo de lo que otra época fue, era nuestra. Ya estábamos en Andorra.


El Principado de Andorra (en catalán, Principat d'Andorra) es un país con una extensión de 468 km2, situado en los Pirineos y con una altitud media de 1.996 metros sobre el nivel del mar. Su territorio, con capital en Andorra la Vella, está formado por siete parroquias con una población total de 84.484 habitantes. No tiene fuerzas armadas propias y su defensa es responsabilidad de España y Francia, de la que depende, en otro orden de cosas, por ejemplo, el servicio de Correos. En caso de emergencias y/o desastres naturales, como por ejemplo las inundaciones que ocurrieron en el año 1982, se convoca al somatén (institución española de carácter parapolicial originaria de Cataluña), formado por hombres mayores de 18 años y con nacionalidad andorrana. Como dato muy significativo, Andorra es uno de los países mayor calidad de vida del mundo, y su sistema sanitario goza de una magnífica salud. Joan Enric Vives es copríncipe, el otro, Nicolas Sarkozy.
En Ordino, a 11 de diciembre de 2008

jueves, 9 de abril de 2009

Día 3: De mercadeo en Candem market


Reconozco que por naturaleza no soy yo persona de ir de compras. No es que no me guste, es que lo detesto. Cientos de personas arremolinadas en lugares que no aportan nada, más que un agujero en la cartera que provoca la compra compulsiva impulsada por las estupendas técnicas de marketing. No, eso no lo quiero. Pero, en esta ocasión, abandoné mi sentido común para dejarme llevar por un mercado que pensé, iba a ser diferente.


Candem Market es diferente, sin duda, pero solo para un rato, como parte de la atracción turística, pero ya está. Muchas tiendas, vanguardistas algunas, futuristas otras, normales, las más, y muchos puestos de comida internacional. Lo dicho, diez minutos de visita, un tentempié, y a otra cosa mariposa.

Mi próxima "cosa" no era agradable. Tocaba volver, y además con Ryanair, que siempre tiene un plus que no sirve sino para ahondar más la pena. Se acabó la aventura londinense, al menos para mí. MJ se quedó una semanita más. Pero, volveremos. Y venceremos.

lunes, 23 de marzo de 2009

Día 2: Oxford, el mejor lugar para estudiar...y para vivir




“La ciudad de las agujas de ensueño”, como la nombró el escritor Matthew Arnold. Oxford, la ciudad inglesa ubicada en el condado de Oxfordshire, y hogar de la afamada universidad, la más antigua en el mundo anglosajón; es todo esto y mucho más. Su ritmo tranquilo, la bella estampa de su paisaje, los variados y bonitos edificios que lo componen, y la cultura brotando por cada rincón, hacen de esta ciudad con aire de pueblo, un lugar envidiable para estudiar, y para vivir.




Sin duda, la gran atracción de esta localidad es su universidad. En esta urbe, todo gira en torno a ella. Para bien, como fuente de riqueza y prestigio, o para mal, con revueltas como la de 1355, en la que varios estudiantes resultaron muertos. La institución se compone de 39 colleges, cada uno con un encanto especial. Sin duda, de entre todos, el que destaca es el Crist Church Collage (en su famoso comedor se rodó Harry Potter), aunque no se quedan atrás Magdalen Collage, Merton o el University Colleges, el primero, fundando a mediados del siglo XIII. Hasta mi hermano tiene uno, el Jesús Collage.


Me gustan los contrastes, por eso a nuestra vuelta a Londres, fuimos a un lugar alternativo, totalmente de moda en la actualidad, que me recomendó un buen amigo gallego, Martin. Estuvimos en Old Street, una zona de bares “made in London”. Sin duda, el rey entre tanto movimiento alternativo, es The Foundry. Un cutre antro con objetos viejos varios colocados a diestro y siniestro y unos servicios de lo más tétricos. A los valientes, que prueben.




27 de septiembre de 2008

jueves, 19 de marzo de 2009

19 de marzo

Otros santos se me olvidarán, pero las felicitaciones a los José, no. Y para que no sean sólo los que así se llaman, que no son pocos en España, los felicitados, abriré el abanico y felicitaré también a todos los padres buenos del mundo, que también creo que son unos poquitos.

lunes, 9 de marzo de 2009

Día 1: En la mitad del mundo


Hoy era el primer día oficial en Londres y tocaba jornada completa. Al final del texto entenderán que esta afirmación la cumplimos a rajatabla, ayudados, eso sí, por el magnífico día que nos acompañó. Cosas de la vida: en Sevilla llovía, y en Londres “soleaba”.



Todo comenzó en el medio del mundo. Exactamente con un brazo en el hemisferio este, y otro en el oeste. Sí, me estoy refiriendo a uno de los pocos sitios del mundo donde se puede dar esta curiosa circunstancia, en el Meridiano de Greenwich, en el cual se sitúa el meridiano cero.
Un lugar particular y bonito, y cuya visita se complementa observando todos los detalles del Royal Observatory (donde se encuentra el artilugio que marca el meridiano 0 º), dando un paseo por el cuidado parque de esta zona londinense, o imaginando antiguas hazañas en el Cutty Sark (ahora cerrado por reformas), el famoso barco de la botella de whiskey que no inventó esa compañía, sino que fue el último velero que transportara té entre Inglaterra y China, y en su día, también, fuera el barco más veloz de los mares.



Cuando la hora del aperitivo había pasado, hicimos una de esas cosas que nadie debe dejar pasar en su visita a Londres, darse un paseo por el río Tamesis, y disfrutar de otra imagen de la capital. Eso sí, en barco de transporte público (2,60 € con Travel card). Nada de cruceros para guiris.



Como navegar siempre abre el apetito, esta vez no iba a ser diferente, aunque estuviéramos en el país en el que todo lo que es al contrario que en el resto del universo, vale. Buscamos un bonito comedor público al aire libre. Y buscando, buscando, no encontramos uno mejor: unos jardines frente al Big Ben, el reloj más famoso de mundo.




Quedaba tarde aún, y era el momento de darle un hueco a la cultura. Al Brithis museum. Un poco de los griegos, otro poco de los romanos, otro trocito más de los egipcios, y así, robando por medio mundo, fue como los británicos, simplificando un poco el proceso, montaron este estupendo museo.


Blancos, negros, chinos, dulce, salado, grandes o pequeños. Es Picadilly Circus, el rincón de Londres en el que todo tiene cabida. Fue nuestra siguiente parada en el metropolitano, “tube”, “underground”, o simplemente metro, la primera red, la londinense, en construirse en Europa (1863) y una de los más largas y extensas. Nuestro hostal nos esperaba con las puertas abiertas. Pero antes del merecido descanso, a solo unos metros de nuestra morada temporal, nos esperaba un gran espectáculo: Grease, el musical.



A 26 de septiembre de 2008

martes, 3 de marzo de 2009

Día 0: Volando a la capital de Europa

Hay personas a las que les gusta gastarse su dinero en pasar su fin de semana entre grados de alcohol, faldas ajustadas o camisetas marcadas; otros prefieren gastarse sus emolumentos en grandes centros comerciales: una parte en la tienda de ropas, otra en los complementos, y lo que sobra, en un fast food. Yo, siempre que puedo, prefiero viajar. La razón para comenzar este viaje que me llevará a la capital de Europa es visitar a María José, mi novia, que esta haciendo un curso en Londres.


Londres, London o Londinium, como le pusieron los romanos allá por el año 43, cuenta con más de 7 millones de habitantes en la city, y casi 14 millones en su área metropolitana. Este fin de semana, tendrán que sumarle uno más.

Para llegar a Lodres desde España, ya saben que pueden elegir cualquier método de trasporte: coche, autobús, tren, barco o avión; pero, sin duda, este último es el más rápido y efectivo. Y de todas las compañías, aunque me pese, la que mejor cumple esos dos adjetivos es Ryanair (http://www.ryanair.com/).



Después de surcar las nubes españolas e inglesas con una compañera de vuelo inesperada, la hermana de mi amigo Nono, a la que encontré sin previo aviso en la cola de embarque del vuelo, llegamos a uno de los seis aeropuertos de la capital, a Stanted (además, Heathrow, Gatwick, Luton, City y Southend).





Para llegar al centro hay dos opciones, tren o bus. La primera elección es un poco más rápida, pero también más cara, así que elegí el autobús, de los normales, sin dos plantas, todavía. En Victoria Station me esperaba, a una hora indefinida de la madrugada, María José, después de haber esperando aguantando frío, tempestades y borrachos. Al instante cogimos los dos transportes londinenses por antonomasia, los black cabs (taxis típicos de la ciudad) y los buses de doble planta, caminito de la residencia de MJ. Y ahora sí, me reservo el final de este capítulo.


A 25 de septiembre de 2008

martes, 24 de febrero de 2009

Mi diario de viajes por Europa

A partir de esta semana os contaré mis recientes viajes por Europa, con los que aprovecho para cambiar un poco el diseño del blog. Primero Londres, después Andorra, antes de que se derrita toda la nieve y, por último, Berlín.

viernes, 6 de febrero de 2009

Gracias por todo

El diario ya se acaba. Los días llegaron a su fin, y es ahora tiempo de comenzar una nueva aventura. Sobre todo los expedicionarios, los grandes protagonistas de este proyecto que un día creó un hombre listo e inteligente, que no es lo mismo, un gran estudioso, un gran amante de la aventura y de América, un periodista, con todo lo que ello supone, Miguel de la Cuadra Salcedo. Mi pequeña aportación a la Ruta Quetzal quedará, pero la gran aportación de la Ruta Quetzal y las personas que conforman cada edición, nunca la olvidaré.
Un amigo, antiguo monitor, me dijo antes de ir a Panamá una cosa que con su permiso reproduciré: "Como monitor, enseña.Como persona, aprende." Eso es lo que intenté cada uno de los 39 días que duró este utopía hecha realidad.
Desde aquí quiero dar las gracias a todos los que ya forman parte de mi vida, de mi memoria, de mi corazón. A mis chicos, a todos los expedicionarios, a los monitores, etc. Y también aprovecho para animar a todos, absolutamente todos, a participar en Ruta Quetzal. A los jóvenes, ánimo, ilusión y a crear. Y a los monitores, soñar y trabajar fuerte por conseguirlo. Yo lo hice, y conseguía hacerlo realidad.
A partir de ahora continuarán los viajes. El mundo es muy grande...Próxima parada: Londres.

martes, 3 de febrero de 2009

Día 39: Comienza la aventura (2/2)

Fotos de Ángel Colina (ruta Quetzal BBVA)

De forma paralela a estos actos improvisados que se producían en todos los grupos, la noche iba dando tumbos sin rumbo hasta alcanzar la mañana y que los primeros grupos de expedicionarios partieran hacía sus lugares de destino. El cansancio ya no dejaba pensar y la última noche la pasamos los monitores, entre pasaportes, bostezos y miradas al aire, y los chavales, entre besos, abrazos y algún que otro baile en una improvisada discoteca al aire libre. Fue una noche rara, muy rara, que acabó para mi de forma repentina cuando me despertaron del filo del escalón donde me había quedado dormido para acompañar a los mis primeros expedicionarios a Barajas.

Las prisas casi no me dejaron despedirme de mis chicos, ni del resto de expedicionarios. Tampoco pude hacerlo de los monitores, ni de Jesús Luna. Había que irse cuanto antes, era la última prueba que había que terminar correctamente. Abrazos fugaces, intercambios de objetos personales, y las lágrimas en los ojos.



A estas alturas ya sabéis que mi gran ilusión de participar como expedicionario en la Ruta Quetzal se truncó por dos veces, pero siempre he sido un soñador. Soñé que algún participaría en esta aventura, y luche duro por ello cuando se me presentó la oportunidad. Hice cierta esa cita que dice “haz de tu vida un sueño, y de tu sueño una realidad”. Esa realidad, puedo decir que ha sido una de las cosas más importantes que he hecho en mi vida y ya por siempre quedará en mis retinas. Las personas que formaron parte de ella, tienen un rinconcito de mi corazón.

En Boadilla del Monte a 27 de julio de 2008.