martes, 20 de agosto de 2013

Día 7: Chiang Mai, la capital del norte

Anoché me acosté escuchando la “Macarena” de Los del Río, que sonaba en el coche cafetería del tren cama que nos llevaba de Ayutthaya a Chiang Mai. Después de eso, que no era una mala pesadilla, dormí plácidamente hasta llegar a las 8 de la mañana a la capital del norte.





La ecuación es proporcional con respecto a Bangkok, a mayor distancia, calles más ordenadas, aceras expeditas, locales más tranquilos y menos maleados, zonas verdes… en resumen, un buen lugar para pasar unos días. Nosotros lo haremos con un plan muy completo teniendo nuestro cuartel general en Panda House, un hostal humilde pero regentado por una familia de lo más acogedora.



Hoy, por cierto, es domingo en Chiang Mai, día grande. Es el momento de montar en el casco antiguo, que está separado por un perímetro de restos de muralla, el mercado dominical. No soy de mercados, ya lo sabéis,  pero es verdad que éste me ha entretenido más tiempo de lo habitual. Merece la pena darse una vuelta para descubrir artesanía, buenos puestos de comida callejera y rarezas varias. Entre tantos, no dejen de pasarse por el puesto que tienen los amigos del “proyecto de ayuda a personas con discapacidad”. Os ayudará a entender mejor como es la mala vida y sus dificultades de estas personas en los países en vía de desarrollo.



Antes también vimos templos, por supuesto, unos pescaditos se comieron nuestros pies y comimos el que dicen que es el mejor curry de la ciudad, el del Aroon Rai. Desde 1957 poniéndole picante a la vida…





En Chiang Mai a 7 de julio de 2013

domingo, 18 de agosto de 2013

Día 6: Ayutthaya, ruinas de parada obligada


Cada kilómetro que me separa de Bangkok me hace más feliz. En concreto hoy me siento 86 kilómetros más a gusto, justo los que separa la tranquilidad de Ayutthaya de la capital. Esta ciudad, de no más de 80.000 habitantes, tuvo el honor de haber sido la capital del antiguo Reino de Siam (1350-.1767) y aun mantiene algunos vestigios de tiempos pasados.




Para llegar se puede optar por una excursión de un día desde Bangkok (400-600 bath) o hacerlo por cuenta propia, que es bastante sencillo, ya sea en tren (65 bath y poco más de una hora) o bus (algo más complicado aunque más rápido). Una vez aquí, resulta casi obligado alquilar una bici (100-200 bath – día). Nosotros no lo hicimos y nos arrepentimos durante algunas horas.




La distancia entre templos es grande y el calor, asfixiante. Aún así nos armamos de valor y fuimos a descubrir el pasado tailandés. A la vuelta, cuando el calor nos ganó, regateamos, ese verbo omnipresente en este país, para coger un taxi que nos llevara al Centro de Estudios Históricos de la Ciudad (100 bath), pequeño pero muy interesante. Tras la parte cultural, tocaba reponer fuerzas y lo hicimos en un santuario para los mochileros en esta ciudad, el Tony´s place. Buena cocina, buen precio, buen lugar. Y a la estación que nos esperaba un tren nocturno rumbo al norte, a Chiang Mai (10 horas – 400-700 bath dependiente si se opta por un asiento o cama en litera. La alta vale más algo más barata).




En Ayutthaya a 6 de julio de 2013



viernes, 16 de agosto de 2013

Día 5: Gran Palacio, 10.000 metros cuadrados de ensueño



Realmente esta crónica amanece en la tarde de ayer. La noche cayó mientras veíamos a lo lejos el Wat Arum, un templo muy particular, y el Wat Po, que dicen de él que es uno de los templos modestos de la ciudad pero igualmente sorprendente. Lo que más, tal vez, su gigantesco buda reclinado de 46 metros de base y 15 de alto recubierto de pan de oro y que representa su paso al nirvana y su muerte. 




Y para que la visita sea de ensueño, podéis entrar (dentro del recinto) en el Centro Nacional para la enseñanza y preservación de la Medicina Tradicional tailandesa donde, dicen, dan unos masajes fabulosos, aunque algo más caro que en el resto de la ciudad. Nosotros optamos un gabinete al lado de nuestro hotel (180 baths / 1 hora) en el que le pusieron toda la pasión del mundo, con todas las letras, a esta milenaria tradición tai.



Pero el final, que es el principio, se llama Wat Phra Kaew y Gran Palacio. Una maravilla arquitectónica de más de 10.000 metros cuadrados que os llenará la visita de gran parte de la mañana por su extensión y sus innumerables detalles (entrada 500 bath). Hay que vestirse para la ocasión (los templos son lugares sagrados) y estar atentos a los espabilados carteristas. Y, sobre todo, admirar.




En Bangkok a 5 de julio de 2013.

jueves, 15 de agosto de 2013

Día 4: Bagkok se vende


Krungthep Mahanakhon Bovorn Ratanakosin Mahintharayutthaya Mahadilokpop Noparatratchathani Burirom Usomratchanivetmahasathan Amornpiman Avatarnsathit Sakkathattiyavisnukarmprasit. Es el nombre oficial de la ciudad que, resumido, quiere decir “Ciudad de los ángeles”, pero para el resto del mundo se quedó el nombre que conocemos porque esta gran urbe se fundó sobre una pequeña aldea llamada Bang Makuk (lugar de ciruelos). Lo de los ángeles sería antes. Ahora Bangkok, es otra cosa. Ciudad caótica, loca, sucia, con un olor fuerte que impregna a todo y a todos y con mercados callejeros que no dejan un milímetro libre al paseante. Bangkok, se vende.



Los mercados callejeros tienen todo tipo de exquisiteces: comida, refrigerios, ropa, tecnología, pilas, copias de llaves, libros, amuletos y todo lo que piensen. No hay tregua. El puesto de pha tai (plato estrella nacional) da paso al puesto de pescado frito y este al de amuletos de la suerte. Los tenderos del mercado nocturno cogen sitio a la puerta de la ferretería para montar, como si tal cosa, un restaurante efímero allí mismo. Es, a pesar de todo, francamente alucinante.


Para inaugurar este ciudad confusa, incoherente y enmarañada ciudad, escapamos del asfalto y nos montamos en un típico barco de popa larga para descubrir la vida en torno al río. La experiencia bien merece la pena. Si solo quiere darse una vueltecita rápida, puede coger alguno de los ferries locales, más baratos. Todo simplemente diferente.


En Bangkok a 4 de julio  de 2013

Día 1, 2 y 3: Llegando a Tailandia

Hoy empieza un viaje muy ansiado para mí, el primero en el que descubriré el continente asiático. Como todas las primeras veces era importante saber con quien, y al final me decidí por Tailandia. Nada es casual y en la elección se mezclan una pizca de su cultura, otra porción de su gente (país amable y seguro), otra parte por sus buenos precios, una cucharadita de sus playas e islas paradisiacas y otro pequeño detalle, llegar a un país que nunca fue colonizado (ni Tailandia ni el antiguo Reino de Siam), que siempre hace más auténticos aún los destinos.



Pero claro, para llegar a Bangkok, su capital, en pleno mes de julio (aunque aquí sea temporada baja por los monzones la masiva llegada de turistas occidentales hace que los precios no bajen), había que hacer encaje de bolillos, exactamente: Málaga – Düsseldorf - Abu Dhabi -  Bangkok (con Ethiad Airways, muy buena compañía de los Emiratos Árabes a través de Travel2be, a un precio ventajoso, poco más de 600 euros). De lo malo, 72 horas nos separaron del punto de origen al de destino, lo bueno, una visita rápida a Düsseldorf  y Abu Dhabi.




Los días y las noches se solapan. Las horas se mezclan. Las manillas del reloj van locas de atrás para delante. Las terminales de avión se confunden. El rumbo no se pierde, destino Bangkok. Pero la siguiente escala está en Oriente Medio, en Abu Dhabi. Tanto a María José como a mí nos hace especial ilusión conocer estar recóndita parte del mundo de la que tanto se habla en los últimos tiempos.


Por la magia de convertir una cabina de avión en el Polo Norte, caigo malo con fiebre, pero le echamos valor para enfrentarnos con 39 y medio a la mayor bofetada de aire cálido y humedad que se puede recibir en una ciudad llamada como tal. Ya estamos sudando, no ha pasado ni un minuto desde que pisamos el exterior del aeropuerto.



Como siempre, intentamos hacer de locales y llegar en bus al centro (aprox. 40 minutos y 5 dirham). Después de una hora de disloque, desistimos. Optamos por un taxi compartido con un agradable sudafricano que venía de vuelta de sus vacaciones. Lo dejamos en su casa, mañana le toca volver a trabajar en una tienda como dependiente. Nosotros seguimos. Hacemos lo que en cualquier parte del mundo sería una locura, la ruta turística en taxi. Pero aquí, por arte y gracia del petróleo que da extrema riqueza al Emirato, la gasolina no llega los céntimos por litro, es sumamente barato.



El lujo nos desborda. Todo es enorme, no existe otra medida en esta gran ciudad. Llegamos al EmiratePalace, el único hotel de 7 estrellas del mundo; Atravesamos algunos de los edificios más altos del planeta; llegamos al Abu Dhabi Marina Mall con torre panorámica en el interior incluida (está al final de la gran superficie y se puede subir gratis yendo a tomar un refresco o a comer en alguno de los dos restaurantes que están en las alturas); vemos la Gran Mezquita, igualmente monumental pero hermosa; me aburro de tanto rascacielos y me pongo a hablar Imran Shehzad, nuestro taxista. Llegó de Pakistán buscando un mundo mejor. Para sobrevivir, sino eres emir ni rico, tiene que trabajar casi 20 horas al día. Es otra realidad de esta mentira maquillada que no se sabe muy bien cuánto tiempo durará. Nos hicimos amigos y nos invitó, estando de servicio, a un fabuloso restaurante libio con servicio de recogida en coche de su correspondiente kebap. Por un momento olvidé incluso la fiebre…


Ya solo quedan 5.000 kilómetros de los más de 13.000 kilómetros que separan a España de Tailandia. Solo quedan seis horas de las 73, con escalas, que dura nuestro peregrinar. En un cómodo vuelo aterrizamos en el Aeropuerto Internacional de Suvarnabhui, uno de los más modernos del continente. Antes era tarea difícil llegar al centro, ahora, pan comido. Hay dos líneas de tren (azul y roja) que llevan al centro. La azul, más barata (40 bath), tiene varias paradas hasta el centro (45 minutos) pero llega hasta Phaia Tai, más cerca del centro; la roja (una sola parada) os dejará en Makkasan (90 bath y 25 minutos).



Tras este paseo, en el que se empieza a flotar por Bangkok, con los tren que van por raíles sobre la carretera, solo será la primera parte. Después, todo se arregla para llegar al hotel con un taxi (siempre hay que subirse a los que tienen taxímetro, más fiables, seguros y baratos) y paciencia. Ni ellos mismos, como es normal teniendo en cuenta las colosales medidas de esta gran capital, conocen su ciudad.

Al final alcanzamos nuestra meta, Bangkok, Tailandia, Asia. Hay que descansar (Hotel Rajata, sencillo y limpio en zona tranquila a 5 minutos de Kao San Road, por 800 bath). Será un sueño profundo.

Entre Düsseldorf, Abu Dhabi y Bangkok. 1, 2 y 3 de julio de 2013

sábado, 27 de julio de 2013

Islas para perderse en verano, en 'El público viajero'

Durante todo el mes de julio hemos hablado en la sección de viajes y aventura de El Público aventurero de islas donde perderse en verano y arrepentirse en el intento. Primero viajamos a Ibiza y Formentera para proponer una vuelta a la isla en kayac (www.vueltaibizakayak.com), después nos marchamos a las magníficas islas griegas. Tras el paso por el Mediterráneo navegamos hasta el Atlántico para lllegar a Gran Canaria, una de las afortunadas islas de archipiélago canario. Y por último, en nuestro viaje más largo y apasionante, descubrimos Tailandia, un paraíso de aguas cristalinas, manglares que llegan hasta el mar y formaciones rocosas con las que disfrutar desde la arena o cualquier barco de popa larga con los que descubrir estos tesoros.


Si quieren escucharlo, pueden hacerlo a través de este enlace en la radio a la carta y buscando en el calendario del mes de julio:

Ibiza y Formentera (Día 5 de julio a partir del min. 106) AQUÍ
Islas griegas (Día 12 de julio a partir del min. 141) AQUÍ
Gran Canaria (Día 19 de julio a partir del min. 106) AQUÍ
Tailandia (Día 26 de julio a partir del min. 100) AQUÍ



Pueden escuchar la sección de viajes El Público aventurero en el programa El Público de Canal Sur Radio (de 16 a 19 horas) con Jesús Vigorra los viernes a partir de las 17.45 horas a través del dial en toda Andalucía y en todo el mundo por la radio on line en www.canalsur.es


Volvemos el 6 de septiembre. ¡Buen verano lleno de viajes a tod@s!

domingo, 30 de junio de 2013

Tailandia, próxima parada



Durante un mes, nuestra próxima parada será el antiguo reino de Siam, Tailandia. Nos espera una capital de infarto, Bangkok; un recorrido por las ruinas de Ayuttaya; las importantes ciudades del norte del país, Chian Mai y Chiang Rai; una escapada para conocer los pueblos primitivos que aún viven cerca del Triangulo de Oro; y, por supuesto, viajaremos a sus paradisíacas islas. Os los iremos contando en los próximos días...

¡Feliz verano!

sábado, 15 de junio de 2013

Turquía, un país entre dos mundo en 'El Público aventurero'

Este viernes, aprovechando la tensa actualidad que se ha vivido en Estambul , la ciudad más poblada de Turquía, hemos querido ir de viaje a este país bicontinental (entre Europa y Asia) tan apasionante como desconocido para muchos de sus futuros vecinos, los ciudadanos de la actual Unión Europea. ¿Os apuntáis a saber más? 

Si quieren escucharlo, pueden hacerlo a través de este enlace en la radio a la carta y buscando el día 14 de junio en el calendario AQUÍ. Otra forma de viajar... escuchando, imaginando y soñando. (Día 31 de mayo a partir del min. 131)



Pueden escuchar la sección de viajes El Público aventurero en el programa El Público de Canal Sur Radio (de 16 a 19 horas) con Jesús Vigorra los viernes a partir de las 17.45 horas a través del dial en toda Andalucía y en todo el mundo por la radio on line en www.canalsur.es

La rubia y l@s rubi@as en El Público aventurero...hablamos de República Checa

Para aprovechar la cercana temporada estival la pasada semana 'El Público aventurero' se marchó a un destino muy del gusto de los viajeros, República Checa. Hablamos, por supuesto, de dos de sus mayores tesoros, la rubia (su cerveza) de la que tan orgullosos están (con más 157 litros per capita al año) y de sus rubi@s, los más guap@s del continente. Y no solo eso; no nos olvidamos de las innumerables ofertas culturales, sus monumentos, sus balnearios, sus planes en la naturaleza...  

Si quieren escucharlo, pueden hacerlo a través de este enlace en la radio a la carta y buscando el día 7 de junio en el calendario AQUÍ. Otra forma de viajar... escuchando, imaginando y soñando. (Día 7 de junio a partir del min. 127)



Pueden escuchar la sección de viajes El Público aventurero en el programa El Público de Canal Sur Radio (de 16 a 19 horas) con Jesús Vigorra los viernes a partir de las 17.45 horas a través del dial en toda Andalucía y en todo el mundo por la radio on line en www.canalsur.es

domingo, 2 de junio de 2013

Picotas, naturaleza y buena gente: El Valle del Jerte en El Público aventurero

Este viernes, último del mes de mayo, hemos aprovechado el inminente comienzo de la 'Cerecera 2013', para escaparnos al Valle del Jerte en busca de sus magníficas picota con denominación de origen. También aprovechamos el viaje para conocer de cerca un remanso de paz dentro del Valle, el reserva natural de la Garganta de los infiernos. El plan perfecto está muy cerca y es barato: ruta de senderismo por el el monte, un bañito en una poza helada y un buen almuerzo a base del fruto rojo de la pasión que con tanto mimo cuidan estos extremeños de pro. ¿Os apuntáis a la aventura? 

Si quieren escucharlo, pueden hacerlo a través de este enlace en la radio a la carta y buscando el día 31 de mayo en el calendario AQUÍ. Otra forma de viajar... escuchando, imaginando y soñando. (Día 31 de mayo a partir del min. 124)





Pueden escuchar la sección de viajes El Público aventurero en el programa El Público de Canal Sur Radio (de 16 a 19 horas) con Jesús Vigorra los viernes a partir de las 17.45 horas a través del dial en toda Andalucía y en todo el mundo por la radio on line en www.canalsur.es