martes, 17 de julio de 2012
domingo, 17 de junio de 2012
Día 2: ¡Que empiece el espectáculo!
Era la mañana del partido. En unas horas nuestra selección se enfrentaría a Italia. Las cánticos empiezan bien temprano. Los rostros comienzan a colorearse. La guasa española contagia a la rigidez polaca, incluso a sus fuerzas de seguridad. Es un buen momento para dar un paseo y conocer esta ciudad que la Eurocopa ha puesto en el mapa y que con la excusa de ver fútbol, miles de aficionados conocerán.
La fiesta ya reina en Gdansk. La marea roja se come a los italianos. Una vez pasadas las estrictas medidas de seguridad de la UEFA (no nos dejan pasar un paquete de pipas pero en el campo tiran una bengala), ahora sí, vamos a vivir un partido de la Eurocopa, uno de los eventos más envidiados por millones de aficionados al fútbol. Reconozco que es el momento de máxima emoción, el ser consciente de lo que vamos a vivir, recrearnos por primera vez.
Día 1: Gdansk, capital española de Polonia
Para quitarnos el mal sabor de boca, nada mejor que un paseo al atardecer por la ribera del río. La luz de un día soleado, el ambiente que respiraba la ciudad y las ganas que teníamos, hizo el resto. Y para cenar, algo típico en el Restaurante Gadanski Bowka. De lo turístico, lo mejor. De lo auténtico, por el centro hay mucho más donde elegir.
domingo, 22 de enero de 2012
Día 5: La ciudad de Rodin
Para terminar el día con Jesús, nos marchamos a la casa de los artistas en la capital, el Museo del Louvre, el más visitado del mundo. La apertura del Louvre en el año 1793 significó el traspaso de las colecciones privadas de las clases dirigentes a galerías de propiedad pública para disfrute del conjunto de la sociedad. No dio tiempo a entrar y ver sus obras de arte, para eso hace falta toda una vida. Lo que si se terminan pronto son otros placeres de esta vida. Digamos por ejemplo la cacerola de moulés frites (mejillones y patatas fritas) que para celebrar el trabajo bien hecho nos tomamos Daniel Leal, el señor cámara, y un servidor. Bon appétit!
En París, a 29 de octubre de 2012.
Día 4: París alternativo
Siguiendo a paso rápido durante un largo paseo o tomando varias estaciones de metro, visitamos la antigua morgue de París hoy día rehabilitada y reformulada como centro cultural (Le 104). Una maravilla digna de visitar que hace que la envidia sana de los ciudadanos que llegamos del norte de Marruecos (o llámese España) veamos con ilusión lo que llaman Europeísmo y modernidad.
Y no hace falta deshacer los pasos hasta Cádiz para volver a llegar a África aún sin salir de París. En la Rue Dején se sitúa el mercado africano, un trocito de este continente en la metrópolis. Sus ropajes, su comida, su hábitos su tradiciones. Y muy cerca, ya en el París tradicional, otro lugar marcado en rojo para los amantes de lo distinto, un paseo por el Quai de Seine y, en cualquiera de sus dos orillas (para eso hay un barco que las une), se puede ir al cine, lo más francés que haya en cuanto a cultura se refiere (Cines MK2). Y mejor irse con tiempo, las colas están sea lunes, martes o domingo. Y antes de dormir, un baño en una piscina de principios de siglo XX.
En París, a 28 de octubre de 2012.
Día 3: Acrobacias por París
En París, a 27 de octubre de 2011.
sábado, 21 de enero de 2012
Día 2: París, lujurioso y lujoso
Pero no veremos el verdadero lujo en París si no visitamos su joya más preciada, La Catedral de Notre-Dame de París es una de más antiguas de estilo gótico. Dedicada a María, Madre de Jesucristo (de ahí el nombre en francés Notre-Dame, Nuestra Señora), se sitúa en la pequeña Isla de la Cité en París, el origen de todo, y rodeada por las aguas del río Sena. Aquí empieza la fastuosidad parisina. Todo lo demás, sigue después.
En París a 26 de octubre de 2011.
lunes, 16 de enero de 2012
Día 1: Las ciudades de la magia (Paris y Eurodisney)
La siguiente parada fue en el Canal de Sant Martin, un cobijo escondido para muchos parisinos alejado de los circuitos turísticos habituales, sobre todo para los Bobos, bohemios y burgueses, que con sus acicalados complementos llaman la atención de los allí presentes por genuinos y auténticos. Sin tiempo a nada, supongo que la magia de Eurodisney tuvo la culpa de emplear tanto allí, fuimos a otro remanso de paz no apto para el turista ávido de tópicos, el Bosque de Vincennes (Bois de Vincennes), situado al este de la ciudad, es el mayor espacio verde parisiense. Allí me tocaba devolverle tanta generosidad a Estefanía y fue el lugar elegido para darle una sorpresa: su madre, Matilde, y su hermana, Graciela, habían viajado desde Cádiz para sorprenderla.
Ya en familia y junto a su marido Simon, el parisino más gaditano que uno pueda encontrar sobre la faz de la Tierra, nos dirigimos hacia el símbolo de París, su Torre Eiffel. A orillas del río Sena su estructura efímera que pensó el arquitecto para esta torre se ha convertido a la eternidad parisina. Las historias de amor se sellan aquí con más glamour, la urbe, no sé sabe bien por qué (no solo por la altura), tiene unas vistas mejores desde este punto. Todo evoca al mismo mundo, la magia y la luz de esta ciudad. Brindemos por ello y por los andaluces; un buen lugar, Le Relais Gascon, en Montmatre, con unas ensaladas especiales tradicionales de la cocina del suroeste francés.
En París, a 25 de octubre de 2011.
domingo, 15 de enero de 2012
Día 0: El sueño se puede tocar
El primer destino era especial, reconocido, un reto casi para mí, París. La ciudad que nunca me cautivó por no poder exprimirla al máximo en visitas medias de una semana, por saturarme, ahora tenía que resumirla en 50 minutos de la mano de cinco andaluces que nos la enseñara.
El reto estaba marcado. Las noches en vela iban acortándose al mismo ritmo que se acercaba la partida. Cualquier tiempo siempre era poco para revolver las ideas en la cabeza y buscar el imposible. Los protagonistas, Estefanía, coordinadora de lectores en el Ministerio de Educación de Francia de El Puerto de Santa María, Pablo, fisioterapeuta de Antequera, Iván, un acróbata de Sevilla, Elena y Alejandra, traductoras de Almería y Sevilla, y Jesús, un escultor de la capital, ya estaban dispuestos a darlo todo. Ellos son los verdaderos protagonistas y con tanta calidad humana transmitida por el teléfono, seguro que no podían fallar.
En Sevilla, a 24 de octubre de 2011
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Vuelta a casa por Navidad en Andaluces por el mundo
El espacio de Canal Sur Televisión Andaluces por el Mundo celebrará este jueves 22 de diciembre (22:30 horas) de forma anticipada la Navidad. El programa ofrece un especial en el que los espectadores serán testigos de la vuelta a casa de algunos de sus protagonistas residentes en el extranjero. El programa recoge los más emotivos reencuentros de estas familias: la vuelta a casa de sus seres queridos para estas fiestas tan señaladas.

Es el caso de Elena Martín, una bailaora de El Puerto de Santa María (Cádiz) residente en Hannover. Aunque nació allí y se ha criado en Alemania, su corazón, su espíritu y su acento son cien por cien andaluces, y lo demuestra cada día en la academia de baile que dirige en la capital alemana. Después de ocho años de ausencia, llegará para pasar la Navidad en familia y lo hará por todo lo alto, con zambomba incluida.

También en el aeropuerto de Jerez los allegados de Felipe Rodríguez le recibirán ansiosos después de un largo viaje procedente de Namibia. Su hermano Pedro, que ya viajó con el programa de Canal Sur Televisión al país africano para darle una sorpresa, será el maestro de ceremonias.

De Ankara llegará María Gutiérrez, una malagueña que será recibida de una manera muy especial por su familia y amigos en el aeropuerto de Málaga.
Andaluces por el Mundo recibirá también a Aníbal Martínez y María del Mar López, una pareja que vive en Lausana (Suiza) desde hace dos años y medio, y que ha decidido hacer el viaje de vuelta como antaño: por carretera. Tras recorrer los más de 2.000 kilómetros que separan su ciudad de adopción de su tierra natal, Rociana del Condado (Huelva), serán recibidos de una manera muy calurosa por su familia, amigos y vecinos.
La emoción que se vivirá en el aeropuerto de Faro, lugar al que llega Yolanda Barroso y toda su familia procedente de Malasia, pondrá la guinda del pastel en este programa en que se vivirán muchos e íntimos momentos de alegría, que algunos Andaluces por el mundo han querido compartir con todos sus compatriotas.
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