martes, 24 de febrero de 2009
Mi diario de viajes por Europa
viernes, 6 de febrero de 2009
Gracias por todo
martes, 3 de febrero de 2009
Día 39: Comienza la aventura (2/2)
Las prisas casi no me dejaron despedirme de mis chicos, ni del resto de expedicionarios. Tampoco pude hacerlo de los monitores, ni de Jesús Luna. Había que irse cuanto antes, era la última prueba que había que terminar correctamente. Abrazos fugaces, intercambios de objetos personales, y las lágrimas en los ojos.
A estas alturas ya sabéis que mi gran ilusión de participar como expedicionario en la Ruta Quetzal se truncó por dos veces, pero siempre he sido un soñador. Soñé que algún participaría en esta aventura, y luche duro por ello cuando se me presentó la oportunidad. Hice cierta esa cita que dice “haz de tu vida un sueño, y de tu sueño una realidad”. Esa realidad, puedo decir que ha sido una de las cosas más importantes que he hecho en mi vida y ya por siempre quedará en mis retinas. Las personas que formaron parte de ella, tienen un rinconcito de mi corazón.
En Boadilla del Monte a 27 de julio de 2008.
viernes, 30 de enero de 2009
Día 39: Comienza la aventura (1/2)
Contaron sus miedos y sus preocupaciones iniciales, sus cambios durante estos días, sus relaciones, sus proyectos a partir de ahora, y se emocionaron. Al principio fueron algunos, pero después, todos a una, llorando como una magdalena gigante. Los hombres también lloran. Todos, sin excepción, incluido el monitor, que desde el principio ha querido ser uno más de ellos, y según mis niños, lo ha conseguido. Orgulloso del grupo y de cada uno de las personas que lo han formado es como me he sentido durante la Ruta, como me he sentido en esos momentos y como me sentiré siempre.
Pero todavía los más grandes tenían una sorpresa para mí en una noche caótica que ahora explicaré. Los Perrunas me habían preparado un detalle muy grande. Con las luces de pescador (barras que se encienden cuando se agitan) me prepararon un gran mural en medio de la noche que decía “JP. TK.” Cuando salí a la ventana del pabellón de Boadilla del Monte y vi esa obra de arte debajo de mis ojos, no sabía que decir ni que hacer. Creo que no se podía pedir más del grupo 13, dieron siempre el 110 por ciento, hasta el último día, hasta el último momento.
sábado, 24 de enero de 2009
Día 38: Se acerca el punto y seguido
En el tren, para no variar, se queda algún gorro, algún boli extraviado, o un libro que dejaron olvidado en sus asientos. Son las cosas de la Ruta. Lo que se llevan bien puesto es las ganas de sentir, la pasión, por lo vivido y por lo que vendrá a partir de ahora. Antes de que las lágrimas lleguen al Río, pongamos por caso el de Los cocodrilos de Panamá, es el turno de recoger el diploma en la Universidad Complutense de Madrid que los acredita como auténticos aventureros, como jóvenes que se han convertido a marchas forzadas en hombres y mujeres. También hacen las evaluaciones de todo lo vivido sobre el papel. Esperemos que a los monis no nos den mucha caña.
Por la noche se prepara la última mochila, se hace la última cena, y se cuentan los últimos chistes. A partir de entonces, la emoción embarga a todos los que hemos formado parte de esta gran vivencia, empezando por los chavales, los grandes protagonistas, y terminando por los monitores, sin olvidarnos de los que siempre han estado en el campamento, los que han vivido la auténtica Ruta, el equipo médico, el profesor de música, etc.
En Boadilla del Monte a 26 de julio de 2008
miércoles, 21 de enero de 2009
10.000 veces...

" La felicidad tiene muchos rostros...Viajar es uno de ellos"
viernes, 16 de enero de 2009
DÍA 37: Santiago Apóstol, patrón de España
Por la mañana nos enseñaron su unidad de desactivación de explosivos y la de perros antidroga. Por la tarde, celebramos junto a ellos el día de su patrón con un desfile militar. Sin duda, el gran momento fue el homenaje a los caídos. Para muchos chavales fue un mal trago, por su sentimiento pacifista, pero para otros, fue motivo de satisfacción, orgullo y emoción.
El resto del día lo pasamos en la capital aragonesa, Zaragoza. Por la mañana visitamos los Sitios de la capital que evoca y recrean la lucha de los maños frente a las tropas invasoras de Napoleón Bonaparte durante la Guerra de la Independencia, de la que este año se cumplen 200 años. Por la tarde, visitamos el epicentro religioso de la ciudad, la Basílica del Pilar. Como postre de la visita, chocolate con churros. Y la guinda del pastel en un día agotador e interminable, un concierto de los chicos del aula de música dirigidos por Javier, el músico.
Besos apasionados entre algunos de los ruteros, y apasionada reunión de los monitores antes de dormir. Cosas diferente, pero igualmente necesarias. Para ellos, el amar se acabó a la 1 de la madrugada, cuando los mandamos a dormir. Para nosotros, la pasión grupal acabó a eso de las 4 y media de la noche.
En Zaragoza a 25 de julio de 2008
martes, 13 de enero de 2009
DÍA 36: Expo de Zaragoza, la fiesta del agua
En España, y a pesar de ser verano, nos sorprendió el agua ligeramente en Madrid y con más intensidad en Berlanga de Duero. Pero el culmen, la guinda a la fórmula mágica del H2O, la vivimos todos en la Exposición de Zaragoza. Ha sido la celebración perfecta para la aventura quetzal. Ciento de pabellones de comunidades autónomas, incluida la andaluza, de países, temáticos, mucho calor, y un gran negocio en torno a todo ello.
La visita, intensa, se dividió en dos partes. La primera con el grupo. Inteligentes y hábiles, el grupo 13 nos libramos de varias colas con la cantinela de que veníamos con la Ruta Quetzal. No hay duda que han aprendido pronto de la poca vergüenza del monitor. Así fue como en tan solo cinco minutos nos colocamos dentro de una de las atracciones más demandas por los visitantes, Agua Extrema, pabellón en el que se recreaba un tsunami, y en el que el visitante se moja, pasa frío e incluso algo de miedo.
A la salida fuimos al Pabellón del Faro, al de la Sed (que la fuerza de la mente crea nada más entrar por la puerta) y a decenas de pabellones nacionales e internacionales. Me quedo con el vídeo que proyectaban en el Pabellón de la Comunidad de Madrid sobre el Canal de Isabel II, los audiovisuales del pabellón andaluz, la cabalgata del Circo du Soleil, la animación de los países caribeños y la restauración de los destinos más exóticos. Lo que sobra es, sin duda, agua. Tanto monotema acaba cansando al mejor pescado del mundo, ya sea el señor boquerón, la señora merluza o la señorita dorada.
Con el cansancio, propio del evento, y un regalo más en la saca por mi cumpleaños (un torito de peluche con pasodoble incluido cuando lo tocabas), pusimos rumbo a la Academia Militar de Zaragoza. Se acaba el tiempo, y los chicos no pierden un segundo. Comienzas el tráfico intenso de anuarios donde dejan constancia de sus emociones y sentimientos, donde firman, donde ponen sus datos, y mucho más. Por supuesto, son momentos en los que los sentimientos van subiendo al infinito. Es hora de aprovechar al máximo.
En Zaragoza a 24 de julio de 2008
lunes, 12 de enero de 2009
Artículo Público: De la cola del paro a la de la reventa
http://www.publico.es/espana/actualidad/189991/comercios/articulos/usados/forman/cola/paro
domingo, 11 de enero de 2009
Día 35: Cumpleaños feliz
Pero no acabaron ahí las emociones en un día que difícilmente olvidaré, y que de forma repetida, seguro contaré a conocidos y extraños, como batalla emocional de guerra. Por la tarde, en la Academia Militar de Zaragoza, lugar de instrucción que fue de Juan Carlos I y el príncipe Felipe, siguieron las sorpresas. La reconfortante ducha caliente, colchón, luz y espejo de la habitación individual que todos teníamos, se quedaron pequeños tras la alegría que estaba por llegar.
Bajo las escaleras del pabellón militar donde dormíamos, me esperaban los 21 campeones de mi grupo para cantarme una canción especialmente compuesta. No fue el único regalo, pero si el más emotivo. Después cuando tocó cenar, la fiesta continuó. Tocó el turno de un multitudinario cumpleaños feliz cantado por los 350 ruteros, médicos, equipo de materia, monitores e incluso las cocineras “militares”. Casi se me atragantan las albóndigas.
Pero no crean con la última bolita de carne se acabaron las sorpresas. En el postre llegó la tarta, que después me enteré que fue una auténtica odisea la que organizaron los chicos para conseguirla, y los regalos: una bocina con forma de cuerno para despertarme por las mañanas, una pulsera y un collar. Nos comimos todos juntos la tarta, la mejor que me ha sabido, sin dudas. Gracias es único que pude decir, pero me salió del corazón.
Y el agradecimiento no es solo para los chicos, sino también para los demás ruteros y los monis, que me prepararon un ágape y otras dos tartas más, con las celebramos todos juntos los cumpleaños atrasados. Me sentí durante todo el día un gran privilegiado…
En Zaragoza a 23 de julio de 2008